A mi niño interior
Dulce mirada la de un niño, límpida, transparente, a pesar de las circunstancias que le toque vivir!! Hoy proyecto mi mirada a aquella niñez amada. Con mi compañera de vida desde la gestación: mi melliza, un pedacito de mi misma y mi complemento. El compartir desde la cuna hasta ese pan dulce en el jardín. Ocupando distintos lugares y un sólo corazón. Eran tiempos en los que hasta se vestían iguales a los mellizos! Pero, ¿alguien sabe , conoce la felicidad que emana al preguntar: que nos ponemos hoy? ¿ cómo nos vestimos? Convenir, conciliar, decidir. De pequeñitas lo decidía nuestra madre, cuando fuimos creciendo nosotras. Después llegó el tiempo de la misma ropa, distinto color. ¡¡Bello, bello!! difícil describir con palabras. Tan iguales y diferentes. Y las comparaciones al vernos: - muy lindas, la rubia y la morocha - preciosa la rubia, ojos vivarachos la morocha. La gente...comparaciones vienen, comparaciones van. A veces halagaban, otras herían. Pero ahí, presente, nuestra...