Los hijos adultos
Pintura en oleo de mi autoría Los que peinamos canas, sabemos y conocemos el caudal de amor que encierra ver con nuestros propios ojos a nuestros hijos convertidos en ADULTOS; a veces, ellos también convertidos en padres. Y miramos el camino recorrido, como una larga ruta, con un viaje que tiene variados matices. A veces atravesamos paisajes floridos, otros no tanto, otros áridos; amaneceres radiantes o nublados o ventosos...y avanzamos (eso es lo importante, no quedarnos) tratando de acomodar o "acomodarnos " a las circunstancias. Nada fácil, por cierto. A veces miramos la paja en el ojo ajeno y no la viga en los nuestros; pero cuando nos toca atravesar por idénticas circunstancias recién nos damos cuenta, se nos abren los ojos. No circunstancias iguales; idénticas . Cada uno vive su momento especial, su contexto, sus protagonistas, su " paisaje" . ¡Y es entonces, cuando advertimos lo que implica transitar, si es que nos damos cuenta, a veces nos abraza la cegue...